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Guía · Hice mi bonsái
Bonsái en invierno: qué hace el árbol en letargo y qué haces tú
Por Emmanuel Sato, autor de Hice mi bonsái·Actualizada el 29 de septiembre de 2026·5 min de lectura
Un bonsái en invierno, si es de clima templado, sigue afuera: se riega poco y por la mañana, sin dejar que se seque del todo, y no se abona. Los tropicales pasan bajo techo o con manta térmica las noches con mínimas cercanas a 3–4 °C. En esta estación se decide el árbol del año siguiente.
Qué le pasa a un bonsái en invierno: el letargo
Un olmo sin una sola hoja en pleno invierno parece muerto a quien no sabe mirar. Está en letargo: bajó la temperatura, cambió la luz y el árbol cerró la fábrica hasta la primavera. El libro lo recuerda al abrir su calendario: el árbol ignora qué mes es y responde a la temperatura, a la luz y al agua.
El pleno invierno (enero · julio) se describe así: caducifolios sin hoja, coníferas paradas y tropicales aletargados y sensibles a las heladas nocturnas, posibles en cualquier clima templado de altura o de interior.
Ese reposo hace falta. En el trópico, los caducifolios de clima templado que no tienen letargo se agotan en dos o tres años; en las tierras altas templadas, el letargo es corto pero suficiente.
Un árbol parado bebe poco, y de ahí sale el error más común de la estación.
Olmo sin hojas en invierno: la ramificación queda a la vista.
Cómo regar un bonsái en invierno
El reflejo del verano sigue en la mano: regar cada día. En invierno ese reflejo pudre raíces. Con el árbol parado, el sustrato tarda mucho más en pedir agua, y una conífera a la sombra, en invierno, puede pasar una semana sin pedir agua.
La regla se mantiene: se riega cuando el sustrato lo pide. Lo que cambia es la frecuencia con que lo pide. En pleno invierno, el calendario del libro pide riego escaso, solo cuando el sustrato lo diga, y por la mañana.
El error contrario también existe. Un árbol en letargo también bebe, y los caducifolios no deben secarse del todo. El peso ayuda a acertar: una maceta recién regada pesa; la misma, días después, sube ligera al levantarla.
Para algunos árboles, sin embargo, lo que decide el invierno es la temperatura de una sola noche.
Lámina del Tomo I · Por el peso se sabe si la maceta pide agua: recién regada gotea; seca, sube ligera.
Proteger un bonsái de las heladas: quién sí y quién no
Una helada anunciada para la madrugada separa la colección en dos. Los árboles de clima templado pasan el invierno afuera: el junípero, por ejemplo, vive fuera todo el año. La protección nocturna del calendario va para los tropicales.
Ficus, bugambilias y demás tropicales van bajo techo o con manta térmica cuando se anuncian mínimas cercanas a 3–4 °C. El ficus ya sufre por debajo de 10 °C. El calendario pide dejar listos esos espacios protegidos en pleno otoño (octubre · abril), antes de la primera noche fría.
El clima cambia la dosis. En el mediterráneo, el interior tiene heladas reales y también pide protección invernal para tropicales. En los inviernos fríos y lluviosos, con heladas a menudo, los tropicales necesitan invernadero, y al cultivador le preocupan el hongo y la falta de sol más que el agua.
Con los árboles a salvo, la estación deja a la vista lo que en verano esconden las hojas.
¿Se abona un bonsái en invierno?
En caducifolios y coníferas, nada; en tropicales, lo mínimo. Un árbol come cuando crece, y en letargo no crece. Entre las cinco reglas del abonado del libro, la tercera prohíbe abonar un árbol en letargo.
El trabajo de nutrición del invierno se hizo antes. En otoño va un abono bajo en nitrógeno y más alto en potasio, que lignifica la madera y prepara el letargo; el último cae en pleno otoño. Después, nada hasta la primavera, y en caducifolios ni siquiera al brotar: se espera a que endurezca la primera hoja.
Mientras tanto, lo que sí toca es mirar.
Podar y alambrar un bonsái en invierno
Al final del otoño (noviembre · mayo) cae la hoja de los caducifolios, y con el árbol desnudo aparece la estructura. Es el momento de estudiarla y planificar la poda.
La poda estructural de caducifolios vigorosos, como el olmo, la zelkova o el arce, llega al cierre del pleno invierno, en cuanto las yemas empiezan a engordar: el árbol tiene entonces el máximo de reservas y el mínimo de actividad. Se separa del trasplante por al menos una temporada.
El alambre también tiene su invierno. Los caducifolios se alambran mejor sin hoja, porque se ve cada rama. Al junípero se le puede alambrar casi en cualquier mes, pero el libro prefiere otoño e invierno: el árbol no crece y las marcas tardan en salir. Ese alambre de invierno puede quedarse de seis meses a un año.
Queda una tarea de invierno que casi nadie conoce, con un olor que tampoco se olvida.
El lavado de invierno y la limpieza del letargo
El polisulfuro de calcio, el mismo líquido que blanquea el jin, sirve diluido como tratamiento de letargo. Entre una parte en 20 y una en 30 de agua, se pulveriza sobre la estructura desnuda de los caducifolios y sobre juníperos y pinos. Ataca los huevos invernantes de ácaros y cochinillas y las esporas de oídio que esperan la primavera.
Tiene exclusiones firmes: abetos y azaleas sufren quemaduras químicas, y ninguna especie lo tolera sobre hoja tierna. Es corrosivo para la piel y los ojos, así que se aplica con guantes de nitrilo, gafas y al aire libre. Se guarda cerrado y lejos de ácidos, porque mezclado con un ácido libera un gas peligroso, y no se aplica con el sol de mediodía.
El resto de la limpieza es sencillo:
Retirar las hojas caídas de las macetas y del suelo del taller, refugio de hongos y plagas.
Aceite mineral de invierno sobre escamas y cochinillas.
Revisar y afilar las herramientas.
Cribar y lavar el sustrato para la temporada de trasplantes.
Preparar macetas, alambre y fichas para el ciclo siguiente.
Bonsái en invierno en el trópico y en el hemisferio sur
El calendario del libro lleva cada momento con su mes en los dos hemisferios. El letargo cae en diciembre · junio, y el pleno invierno en enero · julio: en Argentina, Chile o Perú, el invierno de este artículo llega a mitad de año.
En el trópico húmedo no hay invierno. Ahí el año se ordena por lluvias, y el lavado de polisulfuro pasa a la estación seca, solo en caducifolios. En el trópico de altura sin estaciones, como Bogotá, Quito o Medellín, manda el calendario de lluvias y secas.
El invierno termina con una señal: la yema de los caducifolios se hincha y empieza a moverse la savia. Llega el final del invierno (febrero · agosto), el mes de los trasplantes. Qué árbol se muda primero, cuál espera y cómo se corrige la fecha en tu clima está en el capítulo XVI del Tomo I.
En tu clima
El mismo invierno pesa distinto en cada clima del español. Esto es lo que cambia en cada zona.
México (altiplano)
Tierra alta templada: inviernos suaves con heladas puntuales en las zonas más altas. Tropicales bajo techo o con manta térmica las noches críticas.
España
Mediterráneo: inviernos frescos con lluvia y heladas reales en el interior; protección invernal para tropicales. En el norte atlántico, templado lluvioso: invernadero para tropicales y ojo con el hongo.
Chile
Valle central, mediterráneo, con los meses del sur. El sur, templado lluvioso de inviernos fríos: heladas frecuentes, poco sol y tropicales en invernadero.
Argentina
Mendoza y la pampa occidental, mediterráneas; el Cuyo y el noroeste a media altura, tierra alta con heladas puntuales; la Patagonia esteparia, árida y con gran amplitud térmica.
Colombia
En las tierras bajas no hay invierno: manda la lluvia. En la sabana de Bogotá, tierra alta con heladas puntuales en las zonas más altas.
Perú
La costa árida pasa meses bajo neblina, sin lluvia: menos luz y más hongos. Por encima de los 2 400 m, heladas frecuentes.
Errores frecuentes
1
Regar como en verano
Un árbol parado bebe poco. Riego escaso, por la mañana, cuando el sustrato lo pide.
2
Dejar que se seque del todo
En letargo también bebe. Vigila que los caducifolios no se sequen.
3
Abonar para que aguante el frío
Nada en letargo. El otoño ya llevó su abono bajo en nitrógeno.
4
Meter a la sala los árboles de exterior
Los de clima templado pasan el invierno afuera; los tropicales van bajo techo o con manta térmica cuando se anuncian mínimas cercanas a 3–4 °C, y en invernadero donde el invierno es frío y lluvioso.
5
Polisulfuro sobre azaleas o abetos
Sufren quemaduras químicas. Tampoco va sobre hoja tierna.
Preguntas frecuentes
¿Cómo cuidar un bonsái en invierno?+
Afuera, con riego escaso por la mañana y sin abono. Los tropicales se protegen bajo techo o con manta térmica cuando se anuncian mínimas cercanas a 3–4 °C.
¿Cada cuánto se riega un bonsái en invierno?+
Cuando el sustrato lo pide, que en invierno es mucho menos seguido: una conífera en sombra puede pasar una semana. Sin dejar que se seque del todo.
¿Se abona un bonsái en invierno?+
No en caducifolios ni coníferas, y lo mínimo en tropicales. El libro prohíbe abonar un árbol en letargo.
¿Se puede podar un bonsái en invierno?+
Sí: la poda estructural de caducifolios vigorosos se hace hacia el final del pleno invierno, con las yemas empezando a hincharse.
¿Qué temperatura aguanta un bonsái?+
Depende de la especie. Los tropicales se protegen con mínimas cercanas a 3–4 °C y el ficus sufre por debajo de 10 °C; los de clima templado pasan el invierno afuera.
¿Hay que meter el bonsái dentro de casa en invierno?+
No hace falta. Los de clima templado siguen afuera y los tropicales se resguardan bajo techo o con manta térmica las noches frías; el ficus es el que mejor tolera vivir dentro de casa, y solo junto a una ventana.
Hice mi bonsái · Y no se termina: se hereda.
Hice mi bonsái · Tomo I · El Árbol
El invierno es la estación en que se decide el árbol del año que viene. El Tomo I trae el año partido en doce momentos, cada uno con su mes norte y sur, la tabla que corrige las fechas en el mediterráneo, el árido y el trópico, y la química completa del polisulfuro. Con eso, cuando la yema se hinche, sabrás qué árbol toca primero.
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Fuente: Hice mi bonsái, Tomo I, cap. XVI (el año del árbol), VII (riego y climas), VI (abonado), IX (poda y alambre), XIII (polisulfuro) y VIII, de Emmanuel Sato. Cada dato de esta guía sale del libro, donde lleva su referencia. Actualizada el 29 de septiembre de 2026.