Podar un bonsái en verano: mantenimiento, defoliación y velas
La poda de verano es de mantenimiento: recorta lo que se sale de la silueta y construye ramificación fina. La poda estructural tiene su época, que es otra.
A principios del verano, en olmos, arces tridente, zelkovas y ficus vigorosos, cabe la defoliación: se cortan todas las hojas dejando el pecíolo, y en unas tres semanas brota una tanda más pequeña. Pide un árbol sano, bien comido en primavera y sin trasplante ese año, y el riego muy reducido después, porque sin hojas el árbol casi no transpira.
Los pinos negros vigorosos tienen su propio ritual, el decandling, de mediados a finales del inicio del verano (junio · diciembre). El último va en pleno verano (julio · enero); más tarde, la segunda vela no endurece antes del otoño.
Con calor, además, el alambre corre. En un ficus vigoroso en verano marca en tres o cuatro semanas, y el calendario pide retirar los que empiezan a marcar en tropicales y caducifolios. Mientras tanto, en el envés de las hojas puede estar pasando algo.