Cómo podar un bonsái ficus: el truco de las dos hojas
Un brote nuevo se alarga hasta tener cuatro a seis hojas. Ahí se corta dejando dos: cada una tiene una yema en la axila, y las dos brotan. Si la última yema apunta hacia fuera de la silueta, la rama nueva sale en la dirección correcta. Donde había un brote, ahora hay dos, y repetido durante años así se construye la ramificación fina.
La poda estructural, la que decide qué ramas existen, se hace en los tropicales al inicio del periodo cálido, y los cortes se sellan el mismo día con herramienta limpia y afilada.
Las hojas grandes se reducen con defoliación a principios del verano, solo en árboles sanos, bien abonados y no trasplantados ese año. El alambre se vigila de cerca: en un ficus vigoroso en verano empieza a marcar a las tres o cuatro semanas.
El capítulo IV explica por qué el pinzado multiplica ramas, con las dos hormonas que deciden dónde brota un árbol. Pero todo lo que decides arriba depende de lo que pase abajo.