Agua dura y bonsái: lo que cambia por encima de pH 7,5
El pH decide qué nutrientes puede tomar la raíz. Entre 6 y 7, casi todo está disponible. Por encima de 7,5, el hierro, el manganeso y el zinc precipitan en formas que la raíz no absorbe, aunque estén en el sustrato.
El libro nombra los lugares donde eso es frecuente: el centro y el norte de México, el litoral mediterráneo español, la costa peruana, el valle central de Chile y muchas ciudades del interior argentino. Si riegas en alguno de ellos, el asunto deja de ser teoría.
El síntoma tiene cara propia: hoja nueva amarilla con las venas verdes, en un árbol bien abonado y bien regado. Se llama clorosis férrica, y la guía de clorosis en bonsái explica cómo separarla de las otras hojas amarillas. El sustrato de bonsái complica el cuadro, porque es inerte y no amortigua el pH.
Esa hoja es una señal entre muchas. El capítulo VI del Tomo I trae la tabla de los catorce elementos que el árbol toma del sustrato, con lo que hace cada uno y dónde se ve cuando falta. Para empezar basta un medidor de pH de acuario, que cuesta poco y evita años de diagnósticos equivocados. Con él en la mano, la primera corrección casi no cuesta nada.