De dónde viene tu cactus: del vivero, con nombre y origen
En un puesto de carretera, una caja de cartón con cactus envueltos en periódico, la tierra del campo todavía pegada a las raíces, por menos de lo que cuesta una botella de agua. Parece una ganga.
En 2015, una evaluación para la UICN encontró amenazado de extinción al 31 % de 1 478 especies de cactus, y el motor principal era la colecta de plantas vivas y semillas para el comercio hortícola y las colecciones privadas. La planta del cerro se queda en el cerro, que es donde hace falta.
Antes de comprar un cactus de colección, pregunta el nombre científico completo y búscalo en Species+, la base de datos oficial de CITES; en México, también en la lista vigente de la NOM-059 del Diario Oficial de la Federación. Pregunta de qué vivero y de qué país viene, y pide el documento que lo acredita: en México, factura de vivero autorizado, certificado de origen o registro en una UMA o un PIMVS. Si el vendedor no puede contestar, ya tienes tu respuesta.
Un cactus criado de semilla en vivero, con su etiqueta y su nombre, es el que se puede tener con la conciencia tranquila. Pero saber qué especies están en el Apéndice I de CITES, y qué papel pide cada país, ya es otro capítulo.