Por qué la bola de color depende del tallo de abajo
Rojo, amarillo, rosa, casi sin rastro de verde. Es lo que la hace llamativa en el estante, y es lo que explica su vida.
El verde de una planta es la clorofila, la maquinaria con la que fabrica su comida a partir de la luz. El autor del Tomo I lo lee así: si la bola apenas tiene verde, alguien tiene que comer por ella, y lo más probable es que ese alguien sea el tallo de abajo, el patrón, que hace la fotosíntesis.
Si es así, la bola depende de lo que le llega por la unión del injerto, y su vida dura lo que dure el patrón. El libro lo presenta como su lectura, a partir del color. De ahí sale la regla práctica: al comprar, al regar y al revisar, se mira primero el tallo verde.
Ese tallo tiene además su propia despensa. En un ensayo, una pitahaya, Selenicereus undatus, pasó seis semanas sin agua: el tallo perdió un tercio del agua, casi toda de su tejido de reserva, y siguió haciendo la fotosíntesis.