🌿RAMA VIVAEsquejes
Leer gratis
Precios en USD
Guía · De una planta hice veinte

Qué es un injerto en plantas: dos plantas, una sola cicatriz

Por Emmanuel Sato, autor de De una planta hice veinteActualizada el 7 de octubre de 20265 min de lectura

Qué es un injerto en plantas: dos trozos unidos para que crezcan como uno. El patrón pone la raíz y la base del tallo; la púa, la copa, las flores y los frutos. Se sueldan por la herida, con la capa verde de bajo la corteza de los dos en contacto. Cada parte conserva quién es, y eso tiene consecuencias.

La base de un rosal plantado en un arriate con corteza triturada junto a la pared de un patio: unos centímetros por encima de la tierra, el tronco tiene un abultamiento con la corteza de otro grosor y color, y encima salen las varas con hojas verdes y rosas amarillas

Qué es un injerto en plantas: patrón, púa y una sola cicatriz

Un rosal de flores amarillas lleva años junto a la puerta del patio. Una primavera saca, desde muy abajo, un tallo fino de hojas pequeñas y oscuras, y sus flores salen sencillas y de otro color. Parece que la planta se volvió loca. Desde el vivero, ese rosal eran dos rosales.

Un injerto une dos trozos de planta para que crezcan juntos. El de abajo, el patrón o portainjerto, pone la raíz y la base del tallo. El de arriba, la púa, pone la copa, las hojas, las flores y los frutos. La planta resultante bebe con las raíces de una y florece con las ramas de la otra.

Para que se suelden, la herida tiene que cerrarse con tejido nuevo que cruce de un lado al otro y conecte los conductos de las dos. Una revisión de 2020 describe esa unión como una respuesta a la herida, con hormonas, estrés oxidativo, vasos nuevos y unos compuestos de defensa llamados polifenoles.

La práctica de los injertadores, que el libro cuenta sin un ensayo leído detrás, pide que las superficies encajen y que la capa verde y húmeda de bajo la corteza de cada una toque la de la otra. Después se ata la unión para que nada se mueva. Visto así, un injerto se parece mucho a algo que ya conoces.

Acuarela en tres escenas: una púa con yemas y corte en bisel junto a un patrón en maceta con un corte que encaja y una navaja sobre la mesa; unas manos unen los dos cortes; la unión envuelta con cinta transparente sobre el patrón en su maceta
Lámina del Tomo I · Púa y patrón: cortes que encajan, capas verdes en contacto y la unión atada.

Un injerto se parece a un esqueje con raíz prestada

La púa es un trozo de rama separado de su planta, con sus yemas. Mientras la unión no se suelda, vive de lo que trae dentro, igual que un esqueje mientras no tiene raíz. Si pierde agua por sus hojas antes de que la unión conduzca, se seca; por eso se ata, se cubre y se protege mientras cicatriza.

Cambia lo que fabrica la herida. En el esqueje, la base cortada hace raíces nuevas, con la auxina acumulada en el corte como señal. En el injerto, las dos heridas enfrentadas hacen puentes: tejido que crece de un lado a otro y vasos que atraviesan la unión. Los dos empiezan igual, con una planta que repara un corte.

Por eso la herramienta limpia y afilada y la madre sana valen para el injerto tal cual. Y cada parte conserva su identidad, aunque compartan savia durante años. Queda la pregunta de para qué tomarse tanto trabajo.

Para qué sirve injertar: la raíz prestada

Hay plantas que enraízan mal por esqueje y hay raíces que trabajan mejor que la propia. Si una variedad bonita se resiste a echar raíz, el injertador le presta la de otra planta que sí la echa. Es el razonamiento del libro: poner su copa sobre una raíz ajena se salta el paso difícil.

El caso más visible en una casa es el cactus de color vivo, rojo, amarillo o rosa, que se vende encima de un tallo verde. Es un Gymnocalycium mihanovichii de un cultivar de color injertado sobre un patrón de Selenicereus, antes Hylocereus. La bola vive gracias al tallo de abajo.

El injerto también sirve de cuna. Embriones de Ariocarpus retusus, un cactus mexicano muy lento, obtenidos en laboratorio, se injertaron sobre Pereskiopsis velutina para que crecieran. Un patrón vigoroso adelanta lo que la planta sola tardaría mucho en hacer. Pero unir dos plantas une también lo que trae cada una.

Lo que viaja por la unión: virus y afinidad

En Corea se midió la sanidad de los cactus injertados de Gymnocalycium mihanovichii: el 80 % estaba infectado por virus. El mismo trabajo presenta un cultivar libre de virus, lo que da idea del problema. Si el patrón o la púa llegan enfermos, la unión pone en común lo que tenga cada uno.

Por eso la limpieza de la cuchilla y la salud de las dos plantas cuentan tanto como el corte. Una cuchilla que pasó por una planta enferma y entra en la siguiente es un camino abierto.

La otra cosa que viaja despacio es la afinidad. Según la revisión de 2020, la incompatibilidad entre patrón y púa puede tardar años en verse, y un injerto que prende bien el primer año todavía puede fallar después. Los viveros eligen sus parejas con la experiencia de muchas temporadas; en casa, lo prudente es empezar por plantas que ya se injertan de forma habitual. Antes, conviene saber si ya tienes una.

Cómo saber si una planta está injertada

Mira la base del tallo. En un árbol o en un rosal, busca un abultamiento, un cambio brusco de grosor o de color en la corteza, a veces una cicatriz oblicua, unos centímetros por encima de la tierra.

En un cactus, busca dos pieles: una planta de color sobre un tallo verde de otra forma. Y mira los brotes bajos: si salen por debajo de esa línea con hojas diferentes, vienen del patrón.

La etiqueta también habla. Si dice «portainjerto», «pie» o nombra dos plantas, te está diciendo que es un injerto. Lo que hagas con ese brote bajo decide de qué color seguirán siendo sus flores.

Acuarela en tres escenas: la base de un rosal con un abultamiento en la corteza sobre la tierra; un cactus rojo globoso sobre un tallo verde de tres caras; un tallo fino de hojas pequeñas que sale por debajo de la unión de un rosal, cortado con unas tijeras de podar
Lámina del Tomo I · Reconocer un injerto y cortar desde su arranque el brote del patrón.

Tu planta injertada: el brote de abajo y el esqueje de arriba

Todo lo que brote por debajo de la unión sale del patrón. Trae sus propias hojas y flores, y si crece con fuerza puede quitarle agua y luz a la variedad. Lo razonable es cortarlo desde su arranque, tan abajo como puedas, con la tijera limpia.

Al revés, un esqueje de la copa copia a la variedad sobre sus propias raíces. Si cortas en su época una vara del rosal amarillo y la haces enraizar, tendrás un rosal amarillo sin patrón debajo. Cómo le irá sin la raíz prestada depende de la variedad, y es un buen experimento de libreta.

Antes de multiplicar para vender un rosal o un cactus con nombre, hay otra cuenta. Las bolas de color son cultivares registrados, como 'Red Ace', presentado en 2022, o 'Pink Moon', el libre de virus de 2025, y una planta con nombre de cultivar puede estar protegida.

Si te tienta probar, el libro señala una puerta amable, el injerto de cactus, con su bola de color y su patrón verde, que cuenta la colección de suculentas de la casa. Para frutales y rosales, lo aconseja aprender al lado de alguien que lo haga cada año, en su época.

En tu clima

El Tomo I no fija la época del injerto, que cambia de una especie a otra y se aprende al lado de quien lo hace cada año. Lo que sí depende de tu clima es la vara de la copa que quieras enraizar, y cada fila da su señal.

España
La vara leñosa del rosal se corta de noviembre a febrero en el norte · mayo a agosto en el sur: te toca la primera cifra, con la planta ya sin hojas.
Argentina y Chile
La misma vara, de noviembre a febrero en el norte · mayo a agosto en el sur: la segunda cifra. En la historia del capítulo XV, el brote del patrón asomó en plena primavera de Rosario (mayo en el norte · noviembre en el sur); córtalo desde su arranque.
México y los Andes (altura)
Si tu rosal suelta la hoja, esa es la señal para la vara. Si no la suelta, guíate por la edad del tallo y anota el resultado.
Trópico húmedo (Guayaquil, Cartagena, Cancún)
El exceso de calor es el problema de esta zona: para cualquier vara que enraíces, un rincón fresco y sombreado.

Errores frecuentes

  1. 1
    Dejar crecer el brote de abajo

    Sale del patrón y compite con la variedad. Córtalo desde su arranque.

  2. 2
    Usar la cuchilla de una planta enferma

    Por la unión viaja lo que lleve cada parte. Limpia la herramienta entre planta y planta.

  3. 3
    Dar por terminado un injerto que prendió

    La incompatibilidad puede tardar años en verse. Empieza por plantas que se injertan de forma habitual.

  4. 4
    Multiplicar un cultivar con nombre para vender

    Puede estar protegido. Compruébalo en el registro antes de repartir.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un injerto en plantas, en pocas palabras?

La unión de dos trozos de planta para que crezcan como una: el patrón pone la raíz y la púa pone la copa. Se sueldan por la herida.

¿Qué ejemplos de injerto en plantas hay en una casa?

El rosal de vivero, que puede venir injertado, y el cactus de color sobre un tallo verde de Selenicereus. El libro cuenta también el Ariocarpus injertado sobre Pereskiopsis para que creciera.

¿Cómo saber si una planta está injertada?

Busca en la base un abultamiento o un cambio de grosor o de color en la corteza, dos pieles distintas en un cactus o brotes bajos con otras hojas. La etiqueta puede decir «portainjerto» o «pie».

¿Un esqueje de un rosal injertado da el mismo rosal?

Da la misma variedad sobre sus propias raíces. Cómo le irá sin el patrón depende de la variedad.

¿Por qué se injerta un rosal?

El Tomo I da la razón general: hay variedades que enraízan mal y raíces que trabajan mejor que la propia (cap. XV). Y avisa de que los rosales de tienda pueden venir injertados (cap. XVI).

Los dos tomos de De una planta hice veinte
De una planta hice veinte · Esquejes, hojas y divisiones que echan raíz.

De una planta hice veinte · Tomo I · La raíz

Dos plantas unidas por una herida cierran las vías del Tomo I. Su capítulo XV cuenta la idea básica con sus fuentes, la raíz prestada, lo que viaja por la unión y cómo reconocer en la tienda una planta injertada, y el XVIII explica qué preguntas hacerte antes de multiplicar un cultivar que puede tener dueño.

Ver el libro Los dos tomos en PDF · $7.90 USD · garantía de 14 días
O empieza por el capítulo gratis

Fuente: De una planta hice veinte, Tomo I (reedición ilustrada 2026-09-24): caps. I, III, VIII, XV y XVIII, de Emmanuel Sato. Cada dato de esta guía sale del libro, donde lleva su referencia. Actualizada el 7 de octubre de 2026.

Sigue con estas guías

Otras plantas de la casa