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Guía · De una planta hice veinte
Hormona de enraizamiento: qué lleva el sobre y qué ya trae el tallo
Por Emmanuel Sato, autor de De una planta hice veinte·Actualizada el 29 de septiembre de 2026·6 min de lectura
La hormona de enraizamiento es una auxina, en muchos productos ácido indolbutírico (IBA), que refuerza la orden de hacer raíz que el tallo ya fabrica al cortarlo. Se aplica en la base, en polvo o por inmersión rápida. En la higuera apenas añadió unos esquejes; en el hibisco cambió el lote. ¿A cuál se parece tu planta?
Qué es la hormona de enraizamiento y qué fabrica ya el tallo
En el pasillo del vivero hay sobres de polvo y frascos de líquido, y todos prometen raíces más rápidas. En la etiqueta de muchos se repite una sigla: IBA, el ácido indolbutírico.
Ese nombre pertenece a la familia de las auxinas, los mensajeros químicos que mandan en la formación de raíces en un tallo. La auxina principal de las plantas es el ácido indolacético, o IAA, que se fabrica sobre todo en las partes jóvenes y viaja hacia abajo, célula a célula. Cuando cortas un esqueje, ese viaje termina en la herida y la auxina se acumula en la base: esa es la orden de hacer raíz.
El IBA de las etiquetas tampoco le es ajeno a la planta. Una revisión del año 2000 reunió las pruebas de que varias especies lo fabrican por sí mismas, y en el maíz la sequía y el estrés aumentan su producción. Otra revisión, que repasa setenta años de métodos para aplicar auxina a esquejes, describe el oficio entero sobre esa base: la hormona aplicada se suma al proceso natural del corte.
En algunas etiquetas aparece además el ácido naftalenacético, o ANA, una auxina sintética, y hay productos líquidos que combinan IBA y ANA. Queda la pregunta práctica: cómo se pone.
Hormona de enraizamiento en polvo o líquido: cómo se usa
Tienes el esqueje recién cortado en una mano y el producto en la otra. Lo que hagas en los próximos segundos pasa por la base.
En los estantes, la hormona se vende sobre todo de dos formas. En el polvo, el IBA va mezclado con talco y se aplica en la base del esqueje. El líquido se usa en una inmersión rápida de la base, de un segundo a unos pocos en los ensayos que cita el Tomo I, y algunos productos se diluyen antes. Existe una tercera vía, propia de los viveros: rociar la auxina sobre las hojas.
En casa, la regla es seguir la etiqueta y trabajar sobre la base recién cortada, porque es ahí donde la auxina del propio tallo se está acumulando. Después, el esqueje va al medio que hayas elegido, el mismo día.
Y aquí llega la duda de quien acaba de pagar el sobre: si el tallo ya fabrica su auxina, ¿cuánto le añade el producto?
Lámina del Tomo I · Las tres formas de aplicar la auxina: polvo en la base, inmersión rápida y rociado sobre las hojas.
¿Hace falta hormona de enraizamiento para esquejes? Lo que midieron tres plantas
Un vecino jura que sin hormona sus esquejes no salen. Otro nunca la ha usado y tiene la ventana llena. Los dos pueden tener razón, según la planta.
El primer ensayo se hizo con higuera en Brasil: los esquejes leñosos enraizaron un 92,5 % sin hormona y un 100 % con IBA. El segundo, con el hibisco Hibiscus mutabilis: sin tratar enraizó el 44 %, y con una inmersión rápida en IBA a 1 000 ppm subió hasta cerca del 70 %. En el hibisco, además, la herida sumada a la hormona dio 193 cm de raíz total frente a 87 en los esquejes sin tratar.
La lectura del libro es clara. En una planta que enraíza con facilidad, el empujón se nota poco; en una que se resiste, puede decidir buena parte del lote. Y a veces el producto cambia otra cosa: en siete arbustos, espesar el líquido de auxina aumentó el número o el largo de las raíces, con un porcentaje parecido en seis de ellos.
La tercera planta es un acodo. En lichi, los acodos aéreos tratados con IBA a 2 500 ppm sobrevivieron un 77,77 %, frente a un 33,33 % sin tratar, y dieron raíz unos días antes. Con un Ficus de interior, el libro deja la hormona como opcional. Si un poco ayuda, parece lógico poner más. Los ensayos dicen otra cosa.
La dosis tiene techo: más hormona, más daño
Sobra polvo en el platito y da pena tirarlo. Una base bien cubierta parece más protegida que una apenas tocada.
En la hoja de Echeveria, 100 ppm de IBA dieron los mejores resultados de raíz y de brote; con 500, las raíces salieron antes, y con ellas llegó la mayor mortalidad del ensayo. En esquejes de té, las dosis intermedias funcionaron mejor que las más bajas y que las más altas. En flor de Pascua, el talco de IBA mezclado con más de un 5 % de fungicida redujo en general el enraizamiento.
El rango es amplio: en los ensayos que reúne el Tomo I, las dosis van desde unas 100 ppm en la hoja de una suculenta hasta varios miles en los esquejes leñosos. Por eso el libro evita dar «la dosis» como si hubiera una sola. Las dosis por tipo de esqueje, para quien produce en serie, están en el Tomo II, capítulo IV.
Si la dosis de un producto con etiqueta ya pide cuidado, la de los remedios de la despensa es todavía más incierta.
Hormona de enraizamiento casera o natural: lo que se ha medido
En las redes circulan recetas para no comprar el sobre: canela, miel, aspirina, agua de sauce, gel de aloe. Cada una llega con su historia.
El libro las pone frente a lo publicado. Para la canela y la miel como enraizantes no encontró ningún estudio (Crossref, 23 sep 2026). El agua de sauce tiene un resumen de congreso de 1997: los difusados de sus ramas, mezclados con IBA, dieron más raíces que el IBA solo, y lo que aportaban resistió 20 minutos a 100 °C. Como sustituto de la hormona, está sin probar.
El aloe tiene dos fuentes que tiran en direcciones distintas. Un preprint en pothos (potus) le dio la raíz más larga frente a un IBA comercial. En té, un ensayo revisado de 2026 le dio raíces más largas en suelo, pero el mejor porcentaje fue para el IBA a 5 000 ppm en perlita. Para cualquier remedio casero, el libro aconseja empezar con poco, porque sus fuentes no dan la medida que ayuda ni la que daña.
Con remedio o con sobre, la respuesta útil sale del mismo experimento.
Lámina del Tomo I · El vaso testigo: el mismo lote, repartido al azar, con el remedio y sin nada.
Cómo saber si la hormona sirve en tu casa
Compraste el sobre y el primer lote enraizó. Queda sin saber si habría enraizado igual sin él.
El Tomo I propone un testigo. Corta un lote de esquejes iguales, de la misma planta y el mismo día. Pasa por el producto la base de la mitad, siguiendo la etiqueta, y deja la otra mitad sin tratar. Ponlos juntos, en el mismo medio y en el mismo sitio, y marca cada grupo. A la semana tres, cuenta cuántos tienen raíz en cada mitad.
Si la diferencia es grande, esa planta agradece la ayuda. Si es pequeña, en tu casa y en esa época el tallo se basta con su propia auxina, y el sobre puede esperar a la planta que lo necesite. Guárdalo cerrado y a oscuras: el libro lo deduce de un ensayo en el que la luz de los tubos fluorescentes degradó el IBA.
Para el potus, el libro aventura una respuesta: sin un ensayo casero que lo mida, se parece más a la higuera que al hibisco. Tu mitad sin tratar puede confirmarlo.
En tu clima
La hormona empuja un proceso que la época y el calor ya favorecen o frenan. Antes de abrir el sobre, cada clima pide su ajuste.
México (altiplano)
En la Ciudad de México, las noches frescas piden calor bajo la bandeja antes que más polvo.
España
En el Mediterráneo, el calendario de la Real Sociedad de Horticultura británica (RHS) se aplica casi tal cual. Corta cada tipo de esqueje en su época antes de pensar en la hormona.
Argentina y Chile
Gira el calendario medio año. La higuera del ensayo brasileño enraizó un 92,5 % sin hormona cortada en el otoño de allá (octubre y noviembre en el norte · abril y mayo en el sur).
Colombia, Ecuador y Perú andinos
Lluvias y secas ordenan el año. Corta cuando la madre tenga brotes nuevos y sanos, con o sin sobre.
Trópico húmedo (Guayaquil, Cartagena, Cancún)
El exceso de calor pesa en el resultado: la fresa enraíza mal a 30 °C. El potus, en cambio, vive a gusto entre 21 y 32 °C.
Errores frecuentes
1
Poner más polvo por si acaso
En Echeveria, 500 ppm dieron más mortalidad que 100. La dosis tiene techo.
2
Dejar el sobre junto a la ventana
La luz degradó el IBA en laboratorio. Guárdalo cerrado y a oscuras.
3
Juzgar el producto sin testigo
Sin una mitad sin tratar no sabes qué hizo el sobre. Etiqueta los dos grupos.
4
Cortar fuera de época confiando en el sobre
En la higuera del ensayo, el enraizamiento bajó a medida que avanzaba la estación. El libro pone primero el momento de la planta.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la hormona de enraizamiento?+
Una auxina aplicada desde fuera, en muchos productos ácido indolbutírico (IBA), que refuerza la orden de hacer raíz que el esqueje fabrica al cortarlo. Varias plantas producen IBA por sí mismas.
¿Es necesaria la hormona de enraizamiento para esquejes?+
Depende de la planta y de la época. En los ensayos que reúne el Tomo I, la hormona empujó poco a las plantas que enraízan solas y pesó más en las que se resisten; la mitad del lote sin tratar te dice en qué grupo está la tuya.
¿Cómo se usa la hormona de enraizamiento en polvo?+
Se pasa la base recién cortada del esqueje por el polvo, siguiendo la etiqueta, y se planta el mismo día. Más polvo no ayuda: la dosis tiene techo.
¿Existe una hormona de enraizamiento casera que funcione?+
Ningún remedio casero está demostrado como enraizante. El agua de sauce sumó raíces junto con IBA en un resumen de congreso y el aloe tiene un preprint a favor en potus; para la canela y la miel no hay estudios.
¿Sirve la hormona de enraizamiento para el acodo aéreo?+
Puede ayudar. En lichi, los acodos con IBA a 2 500 ppm sobrevivieron un 77,77 % frente a un 33,33 % sin tratar. En un Ficus de interior el libro la deja como opcional.
De una planta hice veinte · Esquejes, hojas y divisiones que echan raíz.
De una planta hice veinte · Tomo I, La raíz
Cuánta auxina pide cada tipo de esqueje es una pregunta de producción, y el Tomo II la responde en su capítulo IV. El Tomo I te da lo que va antes: qué hace la hormona, en qué plantas cambia el lote, los seis remedios de la despensa frente a lo medido y el método de la mitad con y la mitad sin.
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Fuente: De una planta hice veinte, Tomo I (reedición ilustrada 2026-09-24): Prólogo; caps. I, II, III, VII, XIII, XVI, XVII y XVIII, de Emmanuel Sato. Cada dato de esta guía sale del libro, donde lleva su referencia. Actualizada el 29 de septiembre de 2026.