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Guía · Mi selva mide veinte centímetros
La diferencia entre terrario abierto y cerrado, y cuál elegir para tu casa
Por Emmanuel Sato, autor de Mi selva mide veinte centímetros·Actualizada el 29 de septiembre de 2026·5 min de lectura
La diferencia entre terrario abierto y cerrado está en la boca: con tapa, el agua da vueltas dentro y el riego llega cada varios meses; sin tapa, el agua se va a la habitación y pide riegos frecuentes. Cambian también las plantas y el error que más castiga. Elegir bien empieza por tu ventana.
Dos terrarios en la misma mesa
Un sábado de lluvia en Bogotá, Valentina, estudiante de arquitectura en Chapinero, entró a un vivero de barrio y salió con dos recipientes: un frasco de vidrio con tapa, ya plantado, y uno abierto, redondo como una pecera, con tres suculentas. La vendedora le dijo que las dos cosas eran «terrarios».
Valentina, que dibuja casas, sabe que dos cosas con el mismo nombre pueden funcionar de forma opuesta. Puso los dos recipientes uno junto al otro en la mesa de dibujo y se preguntó cuál iba a sobrevivir a su semestre. La respuesta depende de una pregunta anterior: qué hace el agua dentro de cada uno.
Lámina del Tomo I · Dos vidrios, dos sistemas: uno guarda el agua y el otro la deja ir.
La diferencia entre terrario abierto y cerrado está en la boca
La guía de extensión de la Universidad de Missouri define el terrario como un recipiente transparente, bien cerrado, con plantas pequeñas, y reconoce que la palabra se usa también para recipientes abiertos. Ahí nace la confusión de la tienda.
En el cerrado, el agua que suelta la tierra y la que transpiran las hojas sube, se pega al vidrio en gotas y regresa a la tierra. En el abierto, esa misma agua sale por la boca y se pierde en el aire de la casa. Lo que convierte a uno en cerrado y a otro en abierto es la boca: una tapa que ajusta guarda el vapor, una boca ancha lo deja ir.
Missouri los ordena por la humedad que guardan: primero el cerrado, después el abierto y al final el plato de jardín, esa bandeja baja con plantas agrupadas. De esa diferencia sale todo lo demás, empezando por la regadera.
Lámina del Tomo I · Cerrado: el agua da la vuelta. Abierto: el agua se va.
El riego: meses en el cerrado, a menudo en el abierto
En el frasco cerrado el riego es un acontecimiento raro. Missouri habla de 4 a 6 meses sin agua como referencia, y la señal para regar es que no se forme condensación en el vidrio o que las plantas se vean mustias. La práctica de tienda propone pulverizar más o menos una vez al mes, y solo si el frasco se ve seco.
En el abierto, el agua se evapora por la boca a toda hora, así que pide riegos más frecuentes. Con suculentas, la práctica de tienda dice que apenas hay que regar y que, cuando toca, se pulveriza solo la base. El ritmo lo marca el dedo: tocas la superficie y, si está seca, riegas poco. En el cerrado manda el vidrio: un frasco que amanece empañado no pide agua aunque haya pasado un mes, y uno que lleva días seco la pide aunque lo hayas mojado la semana pasada.
Los dos comparten un detalle que se olvida: ninguno tiene agujero. El agua de más se queda en el fondo, a la vista, y antes de regar conviene mirarla.
El riesgo: uno castiga los excesos, el otro los olvidos
A cambio de regar más, el abierto tiene una ventaja: las guías de Missouri coinciden en que ahí el peligro de enfermedad es menor, y que crece en el cerrado por su humedad alta. En el cerrado, además, una hoja o un tallo apoyados en el vidrio dañan la hoja, la planta y el sistema entero, según Mississippi State.
El cerrado perdona los olvidos de riego y castiga el agua de más. El abierto perdona el exceso de humedad ambiental y castiga el olvido. Al elegir, eliges qué error te va a costar menos. Si tu casa es húmeda, o el moho blanco vuelve una y otra vez al frasco cerrado, el libro presenta el abierto como una salida digna. Y eliges, sobre todo, quién va a vivir dentro.
Qué plantas van en un terrario abierto y en uno cerrado
En el cerrado viven plantas que en su origen crecen a la sombra y con aire húmedo: fitonia, helechos pequeños como el culantrillo, peperomias miniatura, Pilea, maranta, begonias, lágrimas de bebé y Cryptanthus. En el abierto van las suculentas y los cactus, con unas horas de luz directa suave, la de la mañana o la que filtra una cortina.
Mississippi State lo dice sin rodeos: en frasco cerrado, suculentas y cactus se pudren rápido. El aire húmedo les afecta poco en la hoja, porque muchas usan un metabolismo, el CAM, que no sufre el daño en los estomas que la humedad alta causa en otras plantas. Lo que las mata está en la raíz, en un sustrato que nunca se seca. La propia guía de Missouri, en otra página, lista Sempervivum y Sedum entre las plantas para terrario; el libro resuelve esa contradicción a favor de la física y las manda al abierto.
Dos plantas de moda se quedan fuera del cerrado aunque aparezcan dentro en las fotos: la venus atrapamoscas y las tillandsias. Y una regla vale para los dos vidrios: nada de mezclar plantas del desierto con tropicales de humedad. El musgo vivo, de paso, prefiere la tapa: para crecer pide días húmedos seguidos, y el aire de la habitación lo seca pronto en un recipiente abierto.
Lámina del Tomo I · El terrario abierto: suculentas y cactus con luz suave de mañana.
¿Un terrario es un sistema abierto o cerrado? Y el aire de la casa
Por su diseño, un terrario bien cerrado casi no intercambia aire con la habitación: lo que respira la planta se queda dentro. El agua tampoco sale; lo que entra de fuera cada día es la luz. Por eso tampoco limpia el aire de tu cuarto. El abierto sí toca el aire de la casa, a una escala pequeña.
Una revisión de los datos publicados calculó que, en la mediana de los ensayos, una planta en maceta limpia de compuestos volátiles el equivalente a 0,023 m³ de aire por hora. Harían falta de 10 a 1 000 plantas por metro cuadrado para igualar la ventilación normal. Un terrario se tiene por lo que es: un mundo pequeño para mirar.
Terrario abierto o cerrado: cuál elegir según tu casa
La luz decide antes que el gusto. El libro resume la elección en cinco preguntas:
¿Tienes un sitio con luz brillante sin sol directo sobre el vidrio? Ahí el cerrado tiene casa.
¿Ese sitio recibe unas horas de sol suave de mañana? Mira el abierto con suculentas.
¿Te cuesta más acordarte de regar o contenerte? Quien olvida, cerrado; quien riega de más, abierto.
¿Te gustan las plantas de sombra húmeda o las de desierto? Cada familia en su vidrio.
¿Hay mascotas en casa? Revisa la ficha de cada planta antes de comprar.
El cerrado, en la mesa, a unos pasos del ventanal y sin sol encima.
En tu clima
Cerrado y abierto piden luces distintas, y tu ventana cambia según el hemisferio. Estas filas ubican cada vidrio; el capítulo V trae las distancias y el XII el montaje del abierto.
México y España
El abierto con suculentas agradece una ventana al este con sol de mañana; el cerrado va más adentro, fuera del rectángulo de sol.
Argentina y Chile
La brújula se invierte: la ventana de más sol mira al norte. El abierto con suculentas busca unas horas de sol suave de mañana; el cerrado va a más de 90 cm de esa ventana.
Colombia, Ecuador y Perú (sierra)
Usa la prueba de la mano a la hora de más luz: el cerrado va donde la sombra sale borrosa; el abierto con suculentas, donde entre sol de mañana o filtrado por una cortina, lejos del sol de mediodía. Repítela al cambiar de lluvias a secas.
Trópico cálido y costa
El sol de mediodía contra el vidrio se evita en los dos. En una casa muy húmeda, el abierto baja el riesgo de enfermedad.
Errores frecuentes
1
Meter suculentas en un frasco cerrado
Se pudren rápido por la raíz. Van en recipiente abierto.
2
Regar el abierto como el cerrado
El abierto pierde agua por la boca; espera menos. Toca la superficie y riega poco a la base.
3
Regar el cerrado como el abierto
En el cerrado el agua de más casi no se puede sacar. Riega solo cuando el vidrio pase días seco.
4
Mezclar desierto y selva
Un cactus y una fitonia piden riegos opuestos. Cada familia en su recipiente.
5
Esperar que el terrario limpie el aire
Por su diseño, un frasco bien cerrado apenas intercambia aire con la habitación. Se tiene para mirarlo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor, un terrario abierto o cerrado?+
Depende de tu casa y de tu costumbre: si olvidas regar, el cerrado; si tiendes a regar de más o te gustan las suculentas, el abierto.
¿Cada cuánto se riega un terrario cerrado y uno abierto?+
El cerrado, muy de vez en cuando: de 4 a 6 meses como referencia, cuando el vidrio pasa días sin condensación. El abierto, más a menudo, cuando la superficie está seca.
¿Se pueden poner suculentas en un terrario cerrado?+
Conviene evitarlo: en frasco cerrado se pudren rápido. Viven bien en terrario abierto con luz directa suave y riego mínimo a la base.
¿Un terrario cerrado necesita aire?+
No intercambia aire con la habitación, y funciona así. Se abre por ratos: alrededor de una hora con gotas gruesas en paredes o tapa, en ciclos de 24 horas cuando está recién montado y sin tapa si algo se pudre.
¿Puedo convertir un terrario cerrado en abierto?+
Sí, cambiando también las plantas: si tu casa es húmeda o el moho vuelve una y otra vez, el libro presenta el abierto como una salida digna.
¿Un terrario es un sistema abierto o cerrado?+
Depende de la tapa. El cerrado guarda su agua y casi no intercambia aire con la habitación; lo que entra de fuera es la luz. El abierto deja salir el agua por la boca.
Mi selva mide veinte centímetros · Mundos pequeños: terrarios y kokedama
Mi selva mide veinte centímetros · Tomo I
Cerrado o abierto, cada vidrio tiene su oficio. El Tomo I dedica capítulos a los dos: la lluvia de adentro y el cristal que se lee en el cerrado, el montaje del abierto en cinco pasos y las plantas de cada uno con su ficha y su fuente. Valentina dejó las suculentas en el alféizar y el frasco a un par de pasos; esa noche, el vidrio empezó a nublarse por arriba, como si dentro alguien hubiera respirado.
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Fuente: Mi selva mide veinte centímetros, Tomo I, cap. II (Cerrado o abierto), con apoyo de los caps. XI (Las plantas del frasco cerrado), XII (El terrario abierto) y XIV, de Emmanuel Sato. Cada dato de esta guía sale del libro, donde lleva su referencia. Actualizada el 29 de septiembre de 2026.