Cada cuánto se riega un collar de perlas
Una maceta colgada se riega con el resto de la casa el mismo día de la semana, y seca a otro ritmo. Con menos luz, la planta gasta menos agua y el sustrato tarda más en secarse, así que el día fijo puede llegar con la maceta todavía húmeda.
La ficha del collar de perlas pide dejar secar el sustrato por completo entre riegos, algo más a menudo en verano. El Tomo I lo resume en su tabla de riego: seco del todo en crecimiento, reposo fresco en descanso y la pudrición como señal de alarma, la causa más común de sus problemas.
En una maceta colgada, el peso es el mejor medidor: bájala, sopésala y aprende la diferencia entre llena y vacía. Cuando toca, riega a fondo en el fregadero, deja escurrir y cuélgala sin agua en el plato. Por eso importa también el sustrato grueso: una mezcla fina guarda el agua como una esponja. El capítulo VIII lo resume así: una suculenta con sed avisa y se recupera; una ahogada avisa cuando la base ya está blanda.
Pero incluso con cuidado, el exceso llega a veces. Y deja una señal que se reconoce.