Esquejes en otoño en el hemisferio sur y en el trópico
Si en Rosario sigues el calendario de un blog inglés, el leñoso de noviembre a febrero te cae en primavera y verano: cortarías con el rosal cargado de hojas, meses antes de que las suelte.
En el sur la regla es girar el calendario medio año, y el libro deja un truco para cualquier calendario o video: busca de dónde es quien lo hizo. Si habla de nieve a principios de año, es del norte; si en esas fechas habla de vacaciones de verano, es del sur. En tu caso, el otoño del libro (septiembre a noviembre en el norte · marzo a mayo en el sur) y su leñoso (noviembre a febrero en el norte · mayo a agosto en el sur) se leen en la segunda cifra.
Cerca del ecuador, en Quito, Bogotá o Guayaquil, el año se parte en lluvias y secas y la temperatura depende de la altura. Los leñosos de hoja caduca, si los tienes, dan la señal soltando la hoja. Los tiernos y los semimaduros siguen el crecimiento de la madre, algo que en muchas ciudades del trópico es razonable esperar con la entrada de las lluvias.
Las plantas de interior tienen otra suerte. En una casa templada, el pothos (potus) o la violeta africana se cortan en cualquier mes. Si tu casa se enfría mucho en invierno, espera a la primavera o dale al esqueje calor de fondo, entre 18 y 24 °C para los tiernos según la RHS. El capítulo XVIII propone además escribir tu propio calendario en una hoja: los doce meses, tu estación y, tres semanas después de cada corte, cómo fue.